Consideramos que la equidad de género es un tema fundamental, trabajamos para conseguir este objetivo en nuestra manera de actuar, trabajar y en nuestra forma de ser como Comite interdisciplinario: Promovemos y facilitamos un cambio de mentalidad y actitudes. Integramos y aplicamos un enfoque de género en todas las actividades de la organización. Fomentamos y potenciamos una participación de hombres y mujeres por igual en todos los puestos de trabajo y en los diferentes niveles de decisión. Facilitamos los medios para la igualdad mediante la aplicación y desarrollo de medidas que permitan una mayor flexibilidad en las condiciones laborales. Potenciamos el uso de un lenguaje no sexista. PARA LEER....... Las diferencias de género en la familia y en la escuela en nuestra sociedad, aún antes de que nazca un ser humano ya hay todo un conjunto de expectativas respecto al hecho de ser "hombre" o "mujer". Expectativas que desde los primeros contactos del niño con el exterior (padres, abuelos, médicos, enfermeras) le van transmitiendo una serie de mensajes sobre su condición de género. En estos procesos de socialización, la familia y la escuela tienen un papel preponderante (en la actualidad también los medios de comunicación) y dentro de estas, los padres y maestros por lo que resulta significativo indagar en las historias de los sujetos que son padres de familia y profesores (en este caso de educación primaria). Cómo han ido construyendo su identidad de género (ellos también fueron hijos y alumnos), cómo la viven en las situaciones familiares y escolares en que participan, cómo la proyectan hacia sus cónyuges, hijos e hijas, alumnas y alumnos. Un estudio preliminar sobre este asunto con padres docentes ha permitido detectar varios aspectos interesantes como punto de partida para un análisis más profundo, entre estos destacan: • La delegación de la representatividad de las mujeres a los hombres. • La responsabilidad casi exclusiva que asume la mujer en las tareas domésticas, aún cuando tiene un trabajo remunerado. • La contradicción personal y social que existe en el hecho de ser mujer "decente" y dedicarse a actividades públicas, (sobre todo las relacionadas con la política). • La mayor apertura para considerar la sexualidad masculina como proceso "natural", más que la femenina. • El concebir como juegos, juguetes y asuntos propios del hombre los que se relacionan con una interacción más activa hacia el mundo exterior y propios de la mujer los que se circunscriben más a las relaciones afectivo-sociales. • El conflicto y contradicción que implica para la mujer desempeñar funciones paralelas de madre, esposa y profesionista. • El apoyo económico en la familia como "responsabilidad" del hombre, mientras el ingreso de la mujer se considera como "ayuda". • La mujer mejor remunerada económicamente, hecho que hace sentir al hombre "inferior". • La mujer necesita un "hombre fuerte", cambia protección por amor. • La mujer que sobresale en actividades públicas se considera "sospechosa" en su identidad sexual. Estas primeras observaciones nos llevan a preguntarnos acerca de cómo se va formando en los niños una visión axiológica que los prepara y predispone para pensar y actuar de cierta manera, reproduciendo ciertas pautas de socialización. A la vez también cabe reflexionar acerca de los procesos que en una sociedad tan dinámica como la nuestra, no se viven o se piensan de manera determinista sino que producen contradicción, conflicto y –esperemos– transformaciones más acordes con un desarrollo integral del ser humano. Las diferencias de género, aún cuando en la realidad social se manifiestan en casi todos los ámbitos de la actividad humana: familia, escuela, iglesias, Estado, grupos de amigos, centros deportivos y recreativos, medios de comunicación, artes, oficios y profesiones. En la actualidad, aún cuando la sociobiología ha sostenido encontrar evidencias sobre una distinción biológica importante entre el hombre y la mujer, podemos sostener que si bien existen esas diferencias, y en este sentido estaríamos refiriéndonos al sexo, el género alude a las diferencias psicológicas, sociales y culturales, por tanto es una construcción social, donde las diferenciación biológica sólo es un indicador para y no causa de la identidad de género. En este sentido, la familia y la escuela son dos de los principales agentes de socialización que contribuyen a perpetuar (quizás también a transformar) los valores (actitudes, procesos, cosas, instituciones) que sostienen la feminidad y la masculinidad en una sociedad.
miércoles, 27 de mayo de 2009
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